Testimonio 2

Marta Vicent

Conocí a Cristina y su trabajo casi por casualidad pues, dentro de un programa más amplio, se encontraba su Taller del Perdón y jamás imaginé lo importante y poderoso que este podía ser. Primero de todo, El Perdón es más que un taller, es una experiencia de vida necesaria y que todos deberíamos aprender y practicar. Ameno, intenso, revelador, una herramienta vital para poder hacer frente a alguna de las cosas más dolorosas de nuestra vida, aquellas que no queremos ver. Perdonar es más de lo que imaginamos, es darte la oportunidad de ser libre.

Además para mí, esta práctica abrió un nuevo capítulo de mi vida que creó la puerta a un mundo nuevo y desconocido… mi mundo interior. Como cualquier viaje, el camino al desconocimiento interno, puede ser duro, difícil, bello y a la vez gratificante y necesitamos un guía, alguien que nos deje decidir donde queremos ir, pero que nos pueda ayudar a elegir el mejor trayecto y esté a nuestro lado por si le necesitamos.

Para un escéptica de la psicología como yo, un psicólogo no era más que alguien que cree saber más que tú y que se sentaba frente a ti para juzgarte… Pero tuve la tremenda suerte de cruzarme con una profesional que no sólo es cercana y alegre, sino también entusiasta de su trabajo y aficionada a comprender y ayudar a los demás.

En definitiva, que no se me ocurre un mejor Guía/Psicóloga para cualquier viaje hacia nuestro interior… por que no es necesario tener un gran problema o sentirnos enfermos, simplemente querer sentirnos mejor es suficiente buen motivo para buscar su gran ayuda.

Gracias por todo, Cristina Maldonado, sigamos creciendo.