La SALIDA es hacia DENTRO

Un proceso terapéutico para encontrarte a ti mismo y recuperar tu vida

Número uno

Drenaje

Cuando empiezas una terapia vienes “cargado”, estás “encerrado”, “llevas mucho dentro”...

En esta primera fase se tratará de conocerte, de que muestres eso que llevas dentro. Haremos indagación emocional, introspección y empezaremos a buscar el cabo del hilo del meollo que llevas dentro.

En esta fase hablarás mucho, y yo escucharé mucho. Una fase en la que sacar todo de dentro para poder empezar a poner orden después, porque no puedes ordenar un cajón sin sacar algo que te permita cierto espacio de trabajo.

Esta fase te drenará, empezarás a sentir menos presión, algo de alivio, empezarás a sentir la sensación de alivio que se siente cuando empiezas a ser tú mismo, la misma sensación que tienes cuando “sueltas” un secreto.

El primer paso no nos lleva a donde queremos estar, pero nos saca de donde estamos.

Momentos “Ahá”

Ya tenemos todas las cartas en la mesa, o al menos parte de ellas (poco a poco 🙂 ).

Sabemos lo que pasa, vamos a empezar a pensar por qué pasa, si es que tú necesitas saber el por qué,  y sobre todo para qué pasa. Cuáles son los factores que hacen que mantengas aquello que no deseas mantener en tu vida, y que evitan que sí hagas aquello que quieres.

Una fase de profunda toma de conciencia, en la que empezar a poner luz y orden a todo ese ovillo de información que apareció en la fase anterior.

Número 2
Número Tres

Objetivos

De forma paralela con la anterior, e intercalando las dos fases, irás estableciendo objetivos, a veces serán conscientes, precisos, específicios, a veces serán más difusos, pasitos cortos, “cosas” que empezarás a hacer de forma diferente, poco a poco, sintiéndote diferente con cada pequeño paso que des.

Ampliando mi repertorio emocional

Hacer las cosas de forma diferente te hará sentir emociones diferentes. Emociones que hasta ahora quizás no te hayas permitido, hayas negado, de las que hayas renegado o que incluso hayas rechazado.

Esta fase te pondrá de frente a todo lo que eres en esencia y que potencialmente ya eres. A la vez que gestiones, sostengas y atravieses esas nuevas emociones, tu resiliencia irá en aumento y tendrás más herramientas para seguir siendo tú mismo.

Empiezas a tomar conciencia de lo que eres capaz.

Número 4
Número cinco

Refuerzo

Los pequeños pasos que al principio te daban tanto miedo, que te provocaban nuevas emociones desconocidas e incómodas, incontratables, ingestionables, y que poco a poco has ido afrontando, hacen que tu zona de confort emocional se amplíe. Eres capaz de sostener tus emociones, sin negarlas ni rechazarlas.

Sentir que eres más capaz, que eres resiliente, hacen que esta nueva actitud se refuerce, y que te vayas sintiendo cada vez más capaz. Ser tú mismo, ser auténtico antes te generaba ansiedad y frustración, ahora comienza a gustarte.

Autonomía

Una vez conseguido esto…

¡Eres autónomo!

Has aprendido que tu repertorio y tu manejo emocionales son amplios, diversos y sobre todo, te sabes capaz de “gestionarte”, de llegar hasta ti y de ser auténtico de forma autónoma.

Ya no me necesitas 🙂

 

Número seis